CDMX, México / 2020

JARDÍN A13

Área

104m2

Colaboradores

HORNO.

Taller de Paisaje y Arquitectura

diseño

A13 es un jardín residencial ubicado en la Ciudad de México que nace como complemento a la remodelación de un predio que cuenta con dos construcciones: la casa principal y una casa secundaria al fondo del terreno. La disposición de los elementos arquitectónicos divide de manera natural al jardín en dos áreas: el jardín frontal y el jardín posterior; cada uno con condiciones espaciales y climáticas específicas.

 

El interés del habitante fue tener un jardín que principalmente acompañara y ambientara los recorridos y las vistas desde los múltiples rincones del interior de la casa. Es por ello que aprovechamos y realzamos las diferencias naturales de los espacios, permitiendo que cada ventana y terraza fueran el instrumento que enmarcara dos ambientes llenos de vida: al frente un pequeño jardín de flores y al fondo uno de apariencia tropical donde las diferentes texturas del follaje son las protagonistas. Al ser de mayores dimensiones, el jardín posterior permitió crear un sendero contemplativo que se adentra al jardín tropical y remata con dos fuentes estáticas, invitando la sumersión a la tranquilidad del jardín.

 

Para la selección de la paleta vegetal pensamos en la recuperación de la vegetación existente y en la generación de un esquema de densidad alta de plantación, considerando especies de rápida aclimatación, poco mantenimiento y una apariencia natural para cada uno de los jardines.

 

Contemplamos dos etapas de vida para los jardines: en la primera etapa el predio completo es de uso privado, por lo cual los jardines fungen como espacios vinculadores entre ambas casas. La segunda etapa proyecta la posibilidad de separar la casa principal de la secundaria, convirtiendo esta última en un consultorio. En esta etapa, los jardines servirán principalmente para establecer una separación visual entre ambas áreas, creando privacidad a la casa principal, pero manteniendo siempre visuales vegetadas y armoniosas desde cualquier punto del terreno. El elemento que separa decisivamente el área privada de la semiprivada es una barda de polines que ondula su recorrido, rompiendo con la idea de límites rígidos y fortaleciendo la idea de tener una sensación de estar en un jardín natural.